La práctica de la meditación y mindfulness en los más pequeños de la casa repercute en múltiples beneficios que harán que comiencen por confiar más en sí mismos y poder tener un mayor conocimiento de lo que les rodea. 

A causa de la pandemia y el largo tiempo que hemos pasado confinados puede afectarnos a todos en mayor o menor medida. Del mismo modo que repercute en la salud mental de los adultos, los niños también pueden experimentar ese estrés ante una situación completamente diferente y la privación de la libertad. 

A raíz precisamente de esa temporada que hemos pasado aislados, muchas son las familias que han querido compartir con sus hijos ciertas técnicas de meditación e introducir a todos los miembros de la familia en una práctica tan saludable que hace que podamos tener una válvula de escape en esos momentos tan complicados. 

Pero hacer que esta práctica sea atractiva para los pequeños, no es tan sencillo como la práctica en adultos. 

Los niños tienen un gran potencial para absorber cualquier técnica o conocimiento, pero sin embargo es difícil poder hacer que se sienten, se concentren y todo fluya. Por ello lo ideal es buscar qué métodos o ejercicios de meditación son los mejores para hacer que parezca un juego y practiquen aprendiendo y sonriendo. 

meditacion para los mas pequenos

El juego de la meditación para niños

Sabemos que la mente de los más pequeños es enorme y son capaces de aprender rapidísimo. Sin embargo hacer que algo les llame la atención para que se concentren en ello es tarea casi de otro mundo. Buscar y conocer métodos y ejercicios que previamente ya se hayan practicado, resulta muy útil para poder ponerlos en práctica y así encontrar a través de cuál de ellos podemos conseguir que los niños se diviertan y consigan los objetivos y beneficios que aporta la meditación en su edad. 

Al final de lo que se trata es crear un juego, que el mindfulness se convierta en una dinámica educativa que haga que practicar la meditación sea creativo, diferente y entrañe grandes dosis de humor. Hay que encontrar ese equilibrio para intentar desenchufarnos del mundo exterior, hacer que dejemos de vivir en piloto automático y eso se lo transmitamos a los niños para que tomen conciencia de lo importante del proceso. 

Ya hemos hablado en otros post de los grandes beneficios que aporta la meditación en la edad infantil y hoy vamos a centrarnos en conocer varias técnicas o ejercicios de meditación que haga que los más pequeños de la casa pueda llegar cuanto antes a conseguir y a disfrutar de esta práctica. 

Ejercicios que favorecen la meditación en los niños

Es momento de conectar con las emociones, enseñar a los niños y niñas a desconectar de sus obligaciones y centrarse en el momento puntual del aquí y ahora. Esto hará que se relajen y que vean la meditación como un juego educativo.

Para ello os vamos a dejar una serie de ejercicios de meditación que funcionan muy bien cuando se quiere meditar o comenzar a meditar con niños. Cada uno de ellos enfocado en un tipo de técnica, pero todos con los fieles objetivos de hacer que se diviertan mientras trabajan su mente. 

meditacion para ninos

1.- Ejercicio de meditación a través del silencio. Uno de los más sencillos y recurrentes ejercicios de mindfulness es que se practica poniendo atención en lo que escuchamos. Una técnica sencilla y útil es hacer con un cuenco o un instrumento que genere vibración para que haya sonido. Incluso poder hacer uso de las nuevas tecnologías eligiendo alguna aplicación móvil o audio grabado de algún sonido como puede ser una campana. Cuando ya tengamos el instrumento seleccionado es momento de introducir al niño en este ejercicio de meditación explicándole lo que vamos a hacer. Debemos explicarle que haremos un sonido y que debe estar atento al mismo hasta que se deje de oír. Fijaremos ese espacio de tiempo entre 30 segundos y un minuto. Se puede hacer también en grupo, invitándoles a participar a todos levantando la mano cuando cada uno lo deje de escuchar. Ese ejercicio es altamente calmante y relajante, ya que conseguimos que fijen la atención sin tener que estar completamente quietos y callados. 

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2.- Ejercicio de meditación a través del movimiento. El cuerpo también es parte importante en la meditación. Y precisamente esta técnica es muy útil con los niños dada su tendencia a no parar quietos. Haremos que den saltos durante aproximadamente un minuto e inmediatamente después y con los ojos cerrados se sentarán en el suelo y haremos que sitúen su mano en el pecho con el fin de sentir su cuerpo acelerado y vibración. Así tomarán conciencia de las sensaciones corporales y podrán ir asimilando el estado de sus emociones. 

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3.- Ejercicio de meditación a través de la comida. Otra de las matrices de la meditación y conseguir el equilibrio es hacer mindfulness con comida, ya que se les entrena en comer lentamente, atentos a estímulos sensoriales y así tendrán un mayor conocimiento del momento de la comida. 

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4.- Ejercicio de meditación a través de la gratitud. Ser agradecido también se puede practicar y centrarnos en esta técnica con los niños les ayuda a poner el foco en lo realmente importante. Es bueno practicarlo a diario siempre en el mismo horario y hacer que se centren en todo lo bueno que han experimentado a lo largo del día y dar las gracias por ello. Así harán memoria, afianzarán conocimientos y valorarán cada detalle de su día. 

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5.- Ejercicio de meditación a través de la rutina. Normalmente el mejor momento para practicar esta técnica con niños es cuando ya se van a dormir. Les pediremos que cierren sus ojos y vayan llevando su atención a varias partes del cuerpo como pueden ser los dedos de los pies, las manos, la nariz… Así irán relajándose poco a poco y centrándose únicamente en lo que les vamos diciendo. 

Al final de lo que se trata es de aplicar ejercicios de meditación para niños haciéndolos sencillos, repetitivos y que les llamen la atención por uno o varios motivos. Debemos mantener la mente fría y tener paciencia. Ya que, precisamente, la paciencia y la constancia son la clave para conseguir que sea una práctica útil y ellos perciban sus beneficios. Con cinco minutos al día es más que suficiente, pero sí es cierto que debe ser cada día. Debe convertirse en una práctica regular. Compartir los momentos de meditación con toda la familia puede ser muy estimulante. 

Si lo que quieres es que tus hijos profundicen en estas técnicas y empiecen a conocer las bases de la meditación para que puedan aplicarla tanto en su etapa actual como en su futuro, te invito a participar en el taller que he preparado de meditación para niños los próximos 28, 29 y 30 de junio. Si estás interesado, ponte en contacto conmigo.  Además, te dejo aquí una pequeña meditación para niños.