No paramos de escuchar que la meditación es una herramienta muy importante para el control de las emociones. Cuando trabajo con adultos y niños, intento dotarles de las claves para que puedan reconocer lo que sienten, manejarlo y usarlo en su beneficio. Es muy importante identificar las emociones y muchas veces nos ayuda poder llamarlas por su nombre.

Aprender, desde niños, a distinguir las emociones, a no negarlas y a entender su función, nos ayuda a gestionarlas de forma adecuada. Más que hablar acerca de ellas, lo que debemos hacer, es sentirlas, si no, de poco nos sirve. Normalmente, tendemos a dejarlas en un cajón, sin detenernos en ellas, sin entenderlas y sin aceptarlas. No nos damos cuenta de que, al hacerlo, estamos perdiendo todo el sentido y objetivo de la emoción.

“Las emociones se sienten, no se racionalizan”.

No hay emociones buenas o malas. Todas son necesarias y cada una de ellas cumple una función. Por lo tanto, no debemos evitar las emociones que no nos gustan. Entenderlas favorece el desarrollo de nuestro autoconocimiento y en consecuencia, mejora nuestro bienestar.

La vida está llena de contratiempos, reveses, situaciones que simplemente no entraban en nuestros planes. Y cuando esto sucede, reaccionamos de manera impulsiva, generando una emoción, por regla general, de rechazo: dolor, enfado, miedo… emociones que si no se gestionan de manera correcta pueden anclarse en la persona y convertirse en sufrimiento.

Hoy me gustaría mostraros cómo podemos definir algo tan complejo y a la vez tan importante como son las emociones.

que es la rueda de las emociones
que es la rueda de las emociones

¿Qué son las emociones?

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, las emociones son “alteraciones del ánimo intensas y pasajeras, agradables o no, que van acompañadas de cierta conmoción somática”. Explicado de una forma más mundana, las emociones son las reacciones que tenemos para adaptarnos a los estímulos del mundo que nos rodea. Podemos reaccionar a objetos, personas, lugares o a recuerdos.

Las emociones afectan tanto a la mente como al cuerpo. Los sentimientos son una de las reacciones que genera la mente, mientras que los gestos o la voz forman parte de nuestra respuesta física.

Son las emociones las que nos ayudan a posicionarnos respecto al entorno y nos impulsan hacia ciertas personas, ciertos lugares o realizar algunos actos u otros.

¿Qué emociones podemos encontrarnos?

Son muchas las emociones que podemos nombrar y reconocer cuando las sentimos. Recuerda que no estamos hablando de algo que se racionalice, estamos hablando de aquello que sentimos. Hay muchas teorías y herramientas en torno a este tema, pero vamos a intentar ir al grano y explorar las ocho principales emociones de las que derivan las demás, ya sea cuando mezclamos estas ocho o cuando amplificamos o disminuimos lo que estamos sintiendo.

Alegría

Cuando hablamos de alegría no es necesario que nos indiquen que estamos antes una emoción positiva. Lo que nos hace sentir la alegría es un estado de satisfacción y bienestar con nosotros y nuestro entorno. Esta emoción se inicia en la serenidad y alcanza su máxima expresión en el éxtasis.

Confianza

La confianza nos indica que ponemos actuar sin peligro, perjuicio o daño. En este caso, esta emoción nos lleva desde la aceptación hasta la admiración, viajando de lo más sutil a lo más intenso.

Miedo

Se puede decir que el miedo es una de las reacciones más básicas e instintivas con las que contamos.Es una emoción de supervivencia, es un mecanismo adaptativo a un entorno que puede darte motivos para temerle. Cuando hablamos de miedo, vamos desde la aprehensión hasta alcanzar el terror.

rueda de las emociones

Sorpresa

La sorpresa se considera una emoción neutra y viene dada por la reacción a una situación de cambio imprevisible que se da a nuestro alrededor. En el caso de la sorpresa, el estado más ligero en referencia a ella sería la distracción, mientras que el más absoluto sería el asombro.

 Tristeza

La tristeza es el opuesto a la alegría y depende directamente de la pérdida. Se expresa como la forma que tenemos de pedir apoyo social para calmar una situación de falta de ánimo. La pena más leve es el aislamiento y la más intensa es la depresión.

Aversión

La aversión indica rechazo a algo que no nos gusta. Esta emoción parte desde el aburrimiento en su expresión más sutil y llega al asco en su máximo.

Ira

La ira surge para reaccionar a una afrenta y su aparición se asocia a la provocación de otra persona. Cuando esta emoción es mínima se considera un enfado, sin embargo, cuando toca su techo podemos decir que estamos ante la furia.

Anticipación

Lo contrario a la sorpresa es la anticipación y tiene que ver con la claridad de expectativas futuras. Esta emoción comienza con el interés y se eleva hasta la vigilancia.

Algunas claves para gestionar las emociones

Para poder gestionar las emociones, es necesario un trabajo que no podemos explicar en unas pocas líneas, sin embargo, me gustaría daros una pequeña introducción que os sirva como comienzo en esta técnica. Además, os invito a realizar una meditación guiada a través de lo que sentimos con uno de los vídeos de mi canal.

emociones
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Debemos ser conscientes de que las emociones son complejas, se mezclan y crean nuevas emociones, así pues, la unión de alegría y confianza nos estaría dando como resultado amor y la unión de miedo y sorpresa nos llevaría hasta la alarma. Por lo tanto, no es tan sencillo como sentir que estamos alegres o tristes, seguramente encontremos matices que complican esta gestión de las emociones

Gracias al conocimiento de las emociones seremos capaces de:

  • Identificar y clasificar lo que sentimos.
  • Estimular la comprensión de las relaciones entre los estados emocionales.
  • Generar mayor empatía.
  • Expresar nuestras emociones.
  • Gestionar nuestras emociones.
  • Educar a los más pequeños en emociones.