En la modalidad “hacer” sólo conocemos nuestra experiencia, de un modo indirecto y conceptual, a través del pensamiento.Esto significa que nos perdemos con mucha facilidad en cavilaciones y preocupaciones. La atención plena al cuerpo proporciona la oportunidad de explorar una forma nueva de conocer directa y experiencialmente, sin perdernos en el pensamiento rumiativo.

Las dificultades que experimentan en su práctica las mayoría de los participantes son oportunidades para aprender a desconectar del pensamiento y a conectar con la consciencia directa del cuerpo.La mente suele desviarse y perderse porque se dedica, en segundo plano, a acabar cuestiones inconclusas y se empeña en el logro de objetivos futuros

.Ahora, necesitamos descubrir, en lugar de ello,una forma de traerla de nuevo aquí y ahora. La respiración y el cuerpo nos proporcionan una posibilidad continuamente accesible para restablecer el contacto con la presencia atenta,unificar y asentar la mente,y facilitar el paso de la modalidad “hacer” a la modalidad “ser”.

 

Una meditación práctica y sencilla