En los años que llevo trabajando, me he dado cuenta de la importancia que tiene trabajar técnicas como el mindfulness para reducir el acoso escolar.

Entre las tareas que realizo al trabajar con niños, ayudarles a gestionar situaciones de tensión en el colegio es una de las más importantes. Es necesario que hagamos entender a los más pequeños de la casa que debemos ser felices con lo que somos y tenemos. Este autoconocimiento ayuda a que las personas aprendan a resolver conflictos con los demás y a mejorar su empatía y sus habilidades. En los niños no es diferente y por ello trabajarlo con ellos puede ser clave a la hora de gestionar el ‘bullying’.

¿Qué es el mindfulness?

Antes de continuar hablando del trabajo con escolares, me gustaría hacer una breve parada para hablar de qué es el mindfulness.

Llamamos mindfulness a la focalización de la atención en el ahora, en el momento que estamos viviendo, de esta manera conseguimos atención plena en el presente. Es importante que no intentemos cambiar nada, que lo aceptemos sin intentar cambiarlo o juzgarlo.

La práctica de esta técnica cuenta con importantes beneficios para nuestra salud, tanto a nivel físico como a nivel mental. En el caso de los niños, su práctica mejora el autocontrol y les ayuda a desarrollar resiliencia, capacidad para adaptarse a situaciones adversas. Los beneficios más importantes son:

  • Regulación de la atención.
  • Control del ritmo de vida.
  • Consciencia de las emociones.
  • Control de los pensamientos.
  • Disminución de pensamientos que distraigan.
  • Mayor concentración en las tareas.
  • Reducción de la ansiedad.
  • Aumento de la creatividad.

El mindfulness es, por decirlo de otra forma, la meditación occidentalizada y cuenta con importantes investigaciones que avalan su utilización. De hecho, son muchos los estudios que demuestran cómo su práctica, mejora el ambiente en los colegios.

¿Es lo mismo mindfulness que meditación?

A pesar de que ambos términos tengan muchas cosas en común, la meditación y el mindfulness tiene sus diferencias:

  • Sus objetivos difieren. El mindfulness busca la potenciar el enfoque y la meditación, la relajación plena.
  • El trabajo que se realiza en meditación tiene que ver con la toma de decisiones mientras que el que se lleva a cabo con mindfulness va enfocado a la mejora del rendimiento.
  • Su origen es diferente y tienen diferentes enfoques.

Mindfulness en la escuela

Cada vez son más los colegios que adoptan este tipo de medidas para que sus alumnos puedan utilizar herramientas como el mindfulness y la meditación para gestionar mejor sus emociones y su día a día. Gracias estas técnicas, la atención de los más pequeños se centra, sirviéndoles como medio de desarrollo personal y ayudando a evitar conflictos en las aulas.

Cada vez son más los centros escolares que comienza su día practicando mindfulness con diversos beneficios muy palpables:

  • Mejora del desarrollo personal en los niños.
  • Logro de metas sociales y curriculares.
  • Mejora de calificaciones.
  • Fomento del desarrollo de habilidades cognitivas, emocionales y relacionales, tanto en el ámbito escolar como en el familiar.

Con solo 10 o 15 minutos diarios de práctica los pequeños pueden sacar un gran provecho de esta técnica. Además, las mejoras que supone la práctica de la meditación se hacen palpables de forma transversal en todas las facetas de la vida de un niño.

Son varias las campañas que se están realizando para fomentar que los colegios conozcan y puedan acceder a personas que les ayuden a implementar técnicas de este tipo ya que cada vez es más patente que son claves en la lucha contra el acoso escolar o el ciberacoso. Hay que tener en cuenta que una de las enseñanzas de estas prácticas en la de ayudar a los pequeños a ponerse en el lugar del otro, la empatía.

El desarrollo de la empatía reduce a liberar el estrés tóxico y les invita a cooperar con sus compañeros. Además, desarrollan la amabilidad y se vuelven mucho más altruistas, están mejor preparados para relacionarse y conectar con otros niños.

Cómo trabajo mindfulness con niños

Para poder trabajar mindfulness con niños debemos ayudarles a que se coloquen de forma correcta e invitarles a que comiencen a ser conscientes de su respiración, que sientan como el aire entra y llena sus pulmones. Que vean cómo su vientre se hincha y deshincha de forma acompasada.

Poco a poco, y dependiendo del objetivo de la sesión, debo ir guiando su atención para que sea plena, que esté en el momento presente. Siempre a través de la respiración e invitando a los pequeños a observen cómo se sienten.

Son muchas las formas de trabajar con niños el mindfulness, os dejo uno de los vídeos de mi canal de Youtube que os invito a trabajar, si sois profesores o padres, con los niños, después de la escuela o del parque, cuando han pasado un momento de excitación y tienen que volver a la calma.

sirviéndoles como medio de desarrollo personal y ayudando a evitar
conflictos en las aulas.
Cada vez son más los centros escolares que comienza su día practicando
mindfulness con diversos beneficios muy palpables:
Mejora del desarrollo personal en los niños.
Logro de metas sociales y curriculares.
Mejora de calificaciones.
Fomento del desarrollo de habilidades cognitivas, emocionales y
relacionales, tanto en el ámbito escolar como en el familiar.
Con solo 10 o 15 minutos diarios de práctica los pequeños pueden sacar un
gran provecho de esta técnica. Además, las mejoras que supone la práctica
de la meditación se hacen palpables de forma transversal en todas las
facetas de la vida de un niño.
Son varias las campañas que se están realizando para fomentar que los
colegios conozcan y puedan acceder a personas que les ayuden a
implementar técnicas de este tipo ya que cada vez es más patente que son
claves en la lucha contra el acoso escolar o el ciberacoso. Hay que
tener en cuenta que una de las enseñanzas de estas prácticas en la de
ayudar a los pequeños a ponerse en el lugar del otro, la empatía.
El desarrollo de la empatía reduce a liberar el estrés tóxico y les invita a
cooperar con sus compañeros. Además, desarrollan la amabilidad y se
vuelven mucho más altruistas, están mejor preparados para relacionarse y
conectar con otros niños.
Cómo trabajo mindfulness con niños
Para poder trabajar mindfulness con niños debemos ayudarles a que se
coloquen de forma correcta e invitarles a que comiencen a ser
conscientes de su respiración, que sientan como el aire entra y llena sus
pulmones. Que vean cómo su vientre se hincha y deshincha de forma
acompasada.
Poco a poco, y dependiendo del objetivo de la sesión, debo ir guiando su
atención para que sea plena, que esté en el momento presente. Siempre a
través de la respiración e invitando a los pequeños a observen cómo se
sienten.
Son muchas las formas de trabajar con niños el mindfulness, os dejo uno de
los vídeos de mi canal de Youtube en el que lo hacemos a través de la
sonrisa.