El sufrimiento

En uno de mis artículos anteriores te hablaba del silencio y el poder que tiene en ti para alcanzar tu bienestar. Y es una gran verdad. Pero también lo es que cuando empiezas a escucharlo, cuando empiezas a vivir en plena conciencia, empiezas a sentir más tu sufrimiento, ese sufrimiento interno que has estado intentando evitar para no sentirlo. Corriendo a todas partes, manteniendo la mente ocupada y sin pararte. Todo ello para huir de esos pensamientos o recuerdos que nos hacen sufrir. Y en realidad, lo que consigues al intentar evadirlo es perpetuarlo en ti. No es posible entender, aceptar y pasar página de algo que se evita, que no se enfrenta.

El sufrimiento forma parte de la vida. Y del mismo modo que las emociones “positivas” nos ayudan a evolucionar, también lo hace el sufrimiento.

Es importante llegar a reconocer el sufrimiento que llevas dentro para poder gestionarlo. De otro modo, se acaba convirtiendo en una pesada carga, en una gran cantidad de energía bloqueada que no te permite avanzar.

Intenta volver a ti, a tu silencio, cada vez que te sientas mal, alterado, preocupado, triste… Si en estos momentos eres capaz de practicar la plena conciencia verás que ese pequeño sufrimiento se aquieta, siendo para ti cada vez más sencillo alcanzar ese estado.

Presta atencion 2

La soledad

Cuando hablamos de soledad nos imaginamos estando solos, sin amigos ni familia, aislados del  mundo. ¿verdad? Pero no hay nada más lejos de la realidad. “Vivir en soledad” no significa no disfrutar de la compañía de la gente. Significa estar con ellos, disfrutar de su presencia aquí y ahora, escuchar atentamente lo que dicen – o escuchar el silencio de la “no conversación” -, pero sin dejarte llevar por las emociones, sin perderte. La soledad entendida como la capacidad mantenerte centrado aunque estés rodeado de gente es algo que te ayudará a escuchar el silencio y vivir en plena conciencia.

La soledad auténtica surge de un corazón estable que no se deja llevar por la gente, ni por el dolor sobre el pasado, las preocupaciones sobre el futuro, ni la excitación y el estrés causados por el presente.

Practicar la soledad te ayudará a estar presente en el aquí y el ahora, sin vivir en el pasado ni anhelando un futuro. Te permitirá disfrutar de tu propia compañía y, aunque pueda parecerte extraño, te proporcionará una gran felicidad que serás capaz de ofrecer a los demás.

Ser capaz de detenerte y advertir el momento presente forma parte de la definición de felicidad. No es posible ser feliz en el futuro. No es una cuestión de creer en ello sino de experimentarlo – Thich Nhat Han

Y si esto es así de manera individual, ¿imaginas el poder de la soledad y el silencio en grupo? ¿Alguna vez has realizado un retiro o has tenido a oportunidad de realizar una meditación grupal? ¡El nivel de energía generado es extraordinario!

Nos empeñamos en buscar objetivos y en correr para alcanzarlos. Yen realidad “No tienes que poner nada delante de ti y perseguirlo, dentro de ti está todo lo que necesitas” – El sin objetivo iluminado, enseñanza budista. Escucha tu silencio, busca tu soledad para mejorar tu bienestar. Siempre te acompañan, sólo debes prestarles atención.